sábado, 11 de enero de 2014

Yo me acuerdo que en Puerto Rico...

Esto no es de que las cosas antes eran mejor que  las de ahora. A veces eran estrictas y uno las miraba de forma distinta. No todos pasamos por lo mismo y todo dependía de como a tí te criaron. Yo con honestidad, extraño muchas de las cosa que se hacían antes, y puedo decir que los cambios a nuestras costumbres se deben a muchas influencias, como la televisión, los derechos de las mujeres, niños y de todo el que se cree que tiene derecho.

Más de una vez le dije a mis hijos y le digo a mis nietos que ellos no hubieran podido vivir en mi época. Me duele no poder usar ahora lo que usaron mis viejos conmigo, pero esto cambió, por no decir, se medio jodió...

Aquí van unas cuantas de lo que me acuerdo...

  • Existían las chaperonas o chaperones - no podías salir solo con la novia, siempre te encajaban una hermanita o tía, o peor aun la madre, para que no estuvieran solos
  • Había que poner unas fichas dentro de los litros de la leche, para que el lechero te dejara la leche. Era una forma también elegante para decirte, que era tarde y se te acababa la visita a la novia.
  • Había que pedir la entrada para visitar a la novia
  • Había que pedir la mano para uno poderse casar.
  • Las dos familias de los novios se tenían que conocer antes del compromiso.
  • Uno tenía que contar la vida y milagros de tu familia por si acaso...
  • Se pintaba la casa antes de las navidades.
  • La ropa se heredaba de los hermanos mayores.
  • Los chiquitos estábamos chavaos ya que había que respetar a todo el mundo, incluyendo a los hermanos mayores, los cuales eran los más abusadores.
  • Había que pedir la bendición cada vez que ibas a salir, o antes de dormir. A todos los tíos, abuelos y padrinos, no hacerlo era una falta de respeto.
  • Uno no podía hablar cuando los mayores hablaban. Si lo hacías venía el " cállese muchacho, no meta la cuchara, usted habla cuando las gallinas meen".
  • Los maestros siempre tenían la razón. Si llamaban a tus padres, empezabas a rezar.
  • No te daban llave de la casa hasta que tuvieras por lo menos 18 años.
  • Si llegabas después de las doce de la noche te estaban esperando.
  • Ni se te atreviera fumar delante de tus viejos antes de los 18 años y mucho menos tomarte ningún tipo de licor.
  • Había que comer en la mesa y todo el mundo a la misma hora. Si llegabas tarde, te quedabas sin comer. Si no te gustaba lo que habían cocinado, también te chavaste.
  • Todo el mundo en la familia tenía algo que hacer. Generalmente los sábados se limpiaba la casa de arriba a abajo, se pegaba manguera, se limpiaban las telarañas, se brillaba el linoleo...
  • De no hacer lo que se suponiera que hicieras, no se podía salir a jugar afuera. Estabas enchochao, hasta que terminaras si te perdonaban.
  • Tus amigos no podían entrar a los cuartos y tu no podías entrar a los cuartos cuando visitaras a tus amigos.
  • Había que pedir permiso para coger algo de la nevera o de la alacena. Yo me tenía que robar las salchichas para la hambruna de por la noche.
  • Los refrescos eran para cuando viniera visita.
  • Las visitas siempre llegaban con algo. Me encantaba cuando llegaban con una caja de dulces de repostería.
  • Uno nunca iba a visitar con las manos vacías.
  • Si te invitaban a comer a la casa de alguien, la próxima comida sería en tu casa.
  • Las visitas casi nunca se anunciaban y si tú tenías planes, después que no fueran de mayor importancia, a la visita había que recibirla y si era cerca de la hora de la comida, había que cocinar.
  • Era de mal gusto comprar algo ya cocinado si te invitaban a traer una aportación para una comida.
  • Te caían chinches si tu llevabas algo a una fiesta y te traías lo que no se comieron o bebieron. Eso se quedaba en la casa de los anfitriones.
  • Un hombre nunca dejaba pagar a una mujer.
  • En una guagua, no importa la edad, un hombre le cedía su asiento a una dama.
  • Caminando por la acera, las mujeres caminaban adentro y el hombre afuera . Se decía que al no hacerlo uno estaba vendiendo a la mujer.
  • El hombre siempre abría la puerta para que las mujeres entraran primero.
  • Los limbers los hacían en las cubetas de hacer hielo y costaban un chavo.
  • Las piraguas las servían en conos de papel y costaban 5 chavos.
  • Con una peseta uno se jartaba de dulces: mary janes, gofio, bazucas, tira y jala, marrallos, pilones...
  • Los sandwiches sabían distinto y solamente tenían jamón y queso...
  • Los whoppers de Burger King eran una cosa del otro mundo.
  • Las fondas eran los come y vete preferidos. Una mixta costaba cincuenta chavos y te daban arroz, habichuelas y carne guisá.
  • Cuando llegaron los cubanos a Puerto Rico se hicieron populares las guaguitas de comidas y los carritos de hot dogs allá por los años 50 y 60.
  • En los juegos de pelota en Ponce vendían panas de pepita hervidas.
  • Si llegaba visita y no te habías comido la mistura o carne te la quitaban para darse a la visita, (Mirtha Rodriguez)
  • No se podía hablar ni poner los codos en la mesa. No se preguntaba que había de comida.(Mirtha Rodríguez)
  • Todo el mundo se sentaba a comer cuando se servía la comida y se apagaba el televisor. (Milagros Rodríguez)
  • En la escuela te espulgaban los piojos y si te encontraban liendres te lavaban la cabeza con shampoo de perro.
  • Te curaban la ceguera con cafe prieto caliente.
  • Los purgantes y las pastillas de hígado de bacalao, te mantenían saludables.
  • En Ponce, los presos salian por la mañana, escobas en mano y safacones con ruedas a mantener las calles del pueblo limpias...
  • Los arabes iban de casa en casa vendiendo fiao, colchas baratas, manteles, blumers o pantaletas y otras mercancias y regresaban cada semana a cobrar lo que se pudiera pagar...
  • A su casa iban el amolador de cuchillos y tijeras, el que tapaba y soldaba las escupideras, palanganas, etc.
  • Los doctores iban a tu casa por las noches o los fines de semana a ver y curar los enfermos.
  • En mi pueblo el que vendía verduras era también el que vendía bolita.
  • Todos los teléfonos eran negros.
  • La dieta de los enfermos era sopa de pollo y yemas de huevo batidas con azúcar con malta o jugo de uva.
  • Para aliviar cualquier dolama del cuerpo, baños de alcolado Superior 70 con embarres de Vicks por todo el pecho. La peste a enfermo te curaba de verdad.
  • Para cualquier puyazo con clavos viejos, te echaban gas de cocinar.
  • Para el dolor de muelas, un buche de ron. Por lo menos dormías toda la noche.
  • Para quemaduras, papa rayada o pasta de dientes.
  • Para el rash o picor en la piel, la salvia de Aloe.
  • Para los nervios, agua Mameli o Agua Maravilla de Murray y Larman, o te de agua de azahar, la flor de las chinas.
  • Para los catarros fuertes, te de jengibre con mantequilla, o ron con miel de abeja y limón.
  • Para la garganta, clara de huevo con miel de abeja y limón.
  • Para los dolores de oídos, orines de niño.
  • Para los dolores de estomago, purgante de Sarzoza

(Seguiré añadiendo a medida que me acuerde, tu tambien me puedes ayudar escribiendo abajo en los comentarios)